Credencial y Compostela

La “Credencial” es el documento fundamental para quienes recorren el camino con fines religiosos. Se trata de un cuadernillo que certifica la calificación de un peregrino distinguiéndolo de los turistas normales, garantizando el carácter religioso y la seriedad de la peregrinación y permitiendo la asistencia y pernoctación en los aproximadamente numerosos “hospitales” o “refugios” que se encuentran a lo largo del Camino. La credencial tiene la función fundamental de acreditar las etapas recorridas, permitir el acceso de los peregrinos a los hoteles, y aprovechar el menú del peregrino en los distintos restaurantes (aunque en este último caso siempre y sólo me pidieron mi tarjeta de crédito. o dinero en efectivo y nunca mostrar este documento).

Se puede adquirir online en el siguiente enlace: https://www.santiagodecompostela.me/products/official-pilgrim-credencial-pilgrim-passport-from-the-pilgrims-office-in-santiago.

A partir de enero de 2021 también se puso a disposición la credencial en formato digital, que permite agilizar el proceso de registro de peregrinos y la liberación de la Compostela y el Certificado de Distancia (ahora también disponible en gallego). Esto seguramente hará que muchos se burlen, también porque ese preciado documento siempre ha sido un excelente y confiable compañero de viaje para el peregrino, además de ser un hermoso recuerdo para enmarcar. Dado que también seguirá vigente la credencial tradicional, los peregrinos podrán seguir gestionando la modalidad dual para tener tanto el soporte tradicional en papel como beneficiarse de la agilización de las colas a su llegada a Santiago. Encuentra toda la información en el enlace de la Catedral de Santiago. La Cofradía de San Jacopo di Compostella es la única cofradía autorizada directamente por la Catedral de Santiago para expedir este documento en Italia. Puedes consultar toda la información accediendo a su web oficial http://www.confraternitadisanjacopo.it/. Todavía recuerdo cuando fui aquellos días a principios de julio a Roma, en la zona de Trastevere, a recoger la mía. A la entrada del convento se muestra un árbol con las distintas distancias kilométricas de los diferentes lugares de peregrinación, Jerusalén km 4059, San Pedro km 26, Santiago km 2248 etc. y el recuerdo de tres personas sonrientes y felices al recibirme: <<Hola Pellegrino>>. Pellegrino…, era la primera vez que me llamaban así, sin saber que me habría oído llamar así miles de veces. Preguntas sobre por qué hice el Camino, sobre su historia, sobre cuánto pesaba mi mochila, sobre las dificultades, pero “había hecho todos los deberes” y sabía todo sobre el Camino y estaba muy bien preparado, al menos en teoría. Una amena charla, unos buenos consejos, una oración y aquí me entregan la credencial con mi nombre y apellido.

En la Credencial se deberán estampar los sellos de los distintos lugares por donde pase o se detenga; estos últimos dan fe del camino recorrido. La credencial es quizás el objeto más preciado para el peregrino y te recomiendo que la guardes en una bolsa de plástico para evitar que se moje.

La “Compostela” es en cambio el certificado redactado en latín y expedido por la autoridad eclesiástica de Santiago de Compostela a quienes han peregrinado a pie, en bicicleta o a caballo con intenciones religiosas (puedes recogerlo en el Taller del Peregrino situado en Rúa Carretas, 33, a escasos metros de la Praza do Obradoiro). El certificado sólo se puede expedir a quienes hayan realizado el Camino por motivos estrictamente religiosos y espirituales y presenten una credencial con testimonios escritos (sellos) que acrediten haber recorrido los últimos cien kilómetros (200 si se va en bicicleta). En la Edad Media fue un documento muy importante, porque la peregrinación era una forma ligada a la disolución de votos oa la penitencia de pecados muy graves. En algunos casos la peregrinación era también una pena civil, es decir, el condenado era apartado de la comunidad en la que había delinquido y readmitido sólo después de haber realizado una peregrinación de conversión. La Compostela certificó la expiación de la sentencia o del voto. Además de la Compostela también se puede recoger el Certificado de Distancia, un documento establecido recientemente (en 2014) ante las crecientes peticiones de los peregrinos para que se reconozcan de alguna manera las distancias recorridas. Este certificado, a diferencia de la Compostela (que se expide de forma gratuita), se puede obtener mediante el pago de 3 euros (más dos euros si además quieres el tubo para guardarlo mejor en la mochila), a todos los peregrinos que estén en posesión de los necesarios sellos para recoger la “Compostela”. Este documento, impreso en papel tipo pergamino y adornado con inscripciones latinas con miniaturas del “Código Calistino”, contiene las certificaciones más importantes para el peregrino: día y lugar donde el peregrino inició el Camino de Santiago; la distancia (en kilómetros) recorrida por el peregrino; el día de la llegada del peregrino a la ciudad de Santiago de Compostela; el nombre del camino recorrido por el peregrino. Os recuerdo que el Certificado no tiene valor desde el punto de vista religioso y es más grande que la Compostela. Pero creo que es un hermoso recuerdo quedar inmortalizado en el papel del maravilloso viaje recorrido.

Para profundizar en el tema, para saber más y si tú también has decidido hacer el Camino de Santiago o sueñas con querer hacerlo tarde o temprano, te propongo comprar mi libro donde descubrirás por qué cada año, 300.000 personas de por todo el mundo, deciden emprender el Camino más famoso del mundo. Si tú también, como yo, siempre has soñado con dejarlo todo, consciente de que la vida que llevas no es la que soñaste de niño, tal vez mi experiencia pueda darte el coraje que me faltó durante 36 años…

Leyendo mi experiencia descubrirás en detalle y sobre todo comprobado en el “campo”:

  • la historia del viaje (notas históricas, símbolos y leyendas) y lugares simbólicos;
  • ropa y zapatos adecuados, qué mochila comprar y sobre todo qué llevar dentro;
  • duración y distancia del viaje, cuántos días se tarda en completarlo y por dónde empezar en función de los días disponibles;
  • cómo entrenar antes de partir y la preparación física necesaria;
  • cuánto cuesta caminar por el sendero, dónde comer y dormir a lo largo del sendero;
  • si caminar sola por el camino puede ser peligroso para una mujer y si existe la posibilidad de perderse;
  • la respuesta a muchas preguntas e inquietudes (que también eran mías) planteadas por muchos aspirantes a peregrinos y la posibilidad de contactarme para disipar todas sus dudas/vacilaciones;
  • finalmente, les contaré por qué un periodista y locutor de radio renunció a toda su vida de comodidad y materialidad, para recorrer más de 900 km a pie desde los Pirineos hasta el Océano Atlántico, solo y sin teléfono, durmiendo encima de eso en el varios albergues también en la calle, en un establo, en una tienda de campaña, en un monasterio abandonado y viviendo dos días en una comunidad hippie.

 

…. “Dejé el trabajo, me fui de casa, vendí mi coche, mi moto, mi ropa, mi rolex y la mayoría de las cosas materiales que poseía para seguir ese sentimiento casi persistente, asfixiante, impertérrito que una vez conocido no te hace encontrar la paz: SANTIAGO, el Camino de Santiago. Mi vida necesitaba respuestas que solo un viaje en completa soledad podría darme”….